¿Porqué es interesante el lactato exógeno como fuente de energía durante el ejercicio?

¿Qué es el lactato?

El lactato, esa molécula que siempre has escuchado que es la mala de la película ahora parece que será la salvadora de todos los males. Bueno quizás me he pasado un poco, pero vamos, ni tanto ni tan poco.

Hasta hace relativamente poco se relacionaba el aumento del lactato en sangre durante el ejercicio con algo negativo y a evitar a toda costa, ya que era el principal causante de la fatiga muscular y todo estaba enfocado a evitar su acumulación, bien sea buscando que no se liberase o mejorando el aclaramiento. Todo esto con la premisa que el “ácido láctico” – ya te avanzo que esto tampoco es así, lo que observamos en sangre no es ácido láctico, es el anión de lactato – provocaba la acidosis muscular que impedía el buen funcionamiento de las vías metabólicas, contracción muscular y que, finalmente, reducía tu rendimiento.

Saltando unos años hacia el futuro hoy en día sabemos que esto no es realmente así, la fatiga muscular está causado por múltiples factores (multifactorial). Es más, tanto es así que se hipotetiza que el culpable de que debas parar o bajar el ritmo, no es tanto cómo estemos fisiológicamente, si no que tu cerebro te dice “hasta aquí puedo leer”, no tanto en el sentido de que ya no quede nada más para dar, si no más bien a modo de protección. Pero bueno, esto da para todo un artículo a parte, así que ya hablaremos de ello en más profundidad.

Entonces, ¿porqué vemos que aumenta el lactato a medida que aumenta la intensidad del ejercicio?

Si profundizamos un poco más en el metabolismo energético, podemos diferenciar varias maneras de llegar a ese ATP:

  • Vía de los fosfágenos
  • Vías glucolíticas
  • Vías de fosforilación oxidativa

Estas segundas son las interesantes por una sencilla razón: el lactato es el producto de una de sus reacciones:

Con el aumento de la intensidad del ejercicio, la predominancia de la obtención de la energía a través de los carbohidratos es cada vez mayor, lo que provoca que la vía glucolítica gane importancia. Y ojo, si te fijas bien, en esta misma reacción ocurre además algo súper interesante:

  • En el “lado izquierdo” de la reacción hay un protón (H+), que acidifica el medio
  • En el “lado derecho”, después de la intervención de la Lactato Deshidrogenasa (LDH), el protón desaparece

¿Qué quiero decir con esto? Acuérdate que siempre se había relacionado el lactato con la fatiga porque generaba acidez en el músculo, cuando en realidad, es todo lo contrario, favorece la alcalinización. Pero bueno, ahora más adelante entramos en ello.

Ahora que hemos visto de dónde sale este lactato vamos a profundizar más en algunos aspectos importantes, al lío.

Lactato como fuente de energía durante el ejercicio

Efectivamente, el lactato es utilizado por músculos y, ojo ahí, cerebro, como sustrato energético durante el ejercicio. Y no solamente eso, además lo hace de forma predominante, es decir, prefiere utilizar el lactato antes que otras fuentes.

Y aquí a lo mejor dirás, “pero si lo de comer lactato no se había hablado prácticamente hasta ahora, ¿Cómo es posible que ya lo estuviéramos utilizando?”. Mira más arriba, la reacción que te he enseñado antes. Ese lactato, que se produce en cada reacción de glucólisis, es transportado de célula a célula y de músculo a músculo por unos transportadores que se conocen como “lanzaderas de lactato”, – hay tanto de lo que podríamos hablar de esta molécula que no acabaríamos con un solo artículo, así que tranquilidad, que tendremos para rato – las cuáles ayudan a que el lactato se vaya moviendo por todo el cuerpo.

Este lactato llega al torrente sanguíneo hasta el hígado, dónde se metaboliza para convertirse en glucosa, a esto lo conocemos como el Ciclo de Cori. Y si fueras yo en clase de Biología de primero de Bachillerato todo acabaría aquí, el lactato se utiliza como precursor gluconeogénico en el hígado a través de Cori y fin de la historia. Pero no, tengo que decirte que esta vía de obtención de energía es la menos importante, ya que el lactato produce ATP principalmente de manera directa en los tejidos.

Así es, estas “lanzaderas” de las que te he hablado ayudan a que el lactato se vaya moviendo de un lado a otro y pueda ser utilizado como sustrato directo de energía por el resto de tejidos, o el mismo:

  • En el cerebro se produce lactato que posteriormente es utilizado por las neuronas (lanzadera astrocito-neurona)
  • En las fibras tipo II del músculo esquelético (las glucolíticas) se produce lactato para ser reutilizado
  • En los eritrocitos (glóbulos rojos), piel, retina, intestino… ocurre exactamente lo mismo

Por eso decimos que el lactato es fuente predominante de energía en multitud de órganos y tejidos, tanto durante el ejercicio como en reposo. De las lanzaderas de lactato ya hablaremos en otra ocasión, ahora, quédate con la idea que son las responsables que el lactato vaya viajando por todo el cuerpo.

Lactato como buffer de la acidez muscular durante el ejercicio

Vamos ahora a por otro punto con mucha “chicha”. Seguro que siempre que has escuchado hablar del lactato pensabas “ah sí, eso que provoca acidez en el músculo y causa fatiga”, pues NO, y esto es maravilloso. Porque, a pesar de que sí es cierto que uno de los posibles causantes de la fatiga es la acidez muscular que se produce (realmente, cualquier desbalance del pH), la cuál dificulta el correcto proceso de las vías metabólicas de obtención de energía y es lo que causa que todo se vaya al garete, esta acidez NO es producida por el lactato.

Te vuelvo a poner la misma reacción de antes:

Ese H+ que ves a la izquierda sería un posible causante de “acidez”. Para poderse formar la molécula de lactato, ese H+ es necesario en la reacción, por lo que, al formarse el lactato, se está generando una acción tamponadora, es decir, se alcaliniza el medio (menos ácido), en este caso el medio es el citosol de la célula.

Muy bien pero, y esto, ¿qué? Como te he contado, un ambiente ácido dificulta el correcto funcionamiento de las vías metabólicas, en este caso, en el citosol, encontramos la fosfofructoquinasa-1 (PFK-1), enzima clave en la glucólisis, la cuál es muy sensible a cambios de pH. ¿Qué crees que puede ocurrir si una de las responsables de que se utilicen correctamente los carbohidratos para la obtención de energía deja de funcionar? Correcto, como te he dicho antes, todo se va al garete.

Este efecto tamponador nos ayuda a que todo esto que te cuento no ocurra u ocurra en menor medida. Es el mismo efecto que buscamos con suplementos como el Bicarbonato de Sodio o la Beta-Alanina.

Suplementación con lactato durante el ejercicio

Vayamos ahora al punto importante que nos ha traído hasta aquí, la suplementación con lactato exógeno durante el ejercicio como sustrato energético. Estoy seguro que ya tienes clara la utilización de los carbohidratos – a través de geles, bebidas deportivas, gominolas, barritas… – como fuente de energía durante el ejercicio con tal de preservar el glucógeno muscular, la glucemia (”azúcar en sangre”) estable y retrasar la fatiga pero, ¿y si te digo que también podríamos hacerlo con el lactato?

Ya has visto que esta molécula claramente es utilizada como sustrato energético por varios tejidos y órganos en el cuerpo, pero hasta ahora solo te he hablado del que se produce endógenamente – dentro del organismo. ¿Y si este lactato viniese de fuera? Pues ocurriría exactamente lo mismo. Y lo que más me gusta personalmente:

  • No lo utilizaríamos como sustituto de los carbohidratos, más bien como un añadido

Con esto quiero decir que no debemos de reducir el aporte de hidratos para añadir el lactato, en tal caso nos quedaríamos igual – o al menos así resulta en los estudios actuales – si no que, con el consumo actual de CH/h, podríamos añadir un compuesto extra que nos diese aún más energía: el lactato.

Esto es así porque, a nivel intestinal, el lactato se absorbe por transportadores distintos a los de los carbohidratos, en este sentido sabemos que tenemos:

  • SGLT1 (Sodium-Glucose Linked Transporter 1) **para la glucosa
  • GLUT5 (Glucose Transporter) **para la fructosa (sí, el nombre seguramente no sea el más indicado)

Estos transportadores tienen la particularidad que se saturan, por lo que si el lactato se absorbiese a través de ellos no tendría sentido suplementar a modo de adición. Y lo bonito de esto es que tenemos un tercer transportador en el intestino encargado de la absorción del lactato:

  • MCTs (Sodium-mediated Monocarboxylate-lactate Transporters)

Esto permite que cada molécula entre por su transportador y poder utilizar el lactato como un extra, no como un sustituto. Una vez el lactato entra en el torrente sanguíneo sigue las mismas rutas que el producido endógenamente. A través de las lanzaderas de lactato se va moviendo por los diferentes tejidos y órganos para utilizarse mediante oxidación directa o se dirige al hígado para ser un compuesto gluconeogénico (para obtener glucosa). De nuevo, al igual que ocurría con el endógeno, la mayor parte se irá para ser utilizado como sustrato energético de manera directa y no indirecta.

Después de todo esto quizás se te genere una última pregunta – y digo última porque tenemos que acabar el artículo, pero podríamos estar explicando el lactato largo y tendido – y es:

“Y por qué, si tan buena es la suplementación con lactato, ¿no se ha hecho ya antes?”

Y es que la realidad es que sí, ya se lleva probando mucho tiempo esta molécula a modo de suplementación, pero siempre aparecía el mismo problema:

  • ¿Qué cantidad?
  • ¿Qué hacer para que pueda tolerarse bien el sabor y a nivel digestivo?

Y como digo, para no alargarnos mucho más, esto se va a quedar por aquí. El lactato es una molécula maravillosa, presente por todo nuestro organismo y con grandes funciones. Lejos de esa molécula que queríamos evitar a toda costa se está convirtiendo en la piedra filosofal del rendimiento, o así parece verse hoy en día.

Recuerda que si quieres profundizar más acerca de todos estos temas tienes la Academia Revoluciona Tu Rendimiento, aquí te dejo todo el detalle:

Academia

Te dejo aquí abajo algunos artículos que he utilizado para este artículo, que te animo profundamente a que los leas también!

Artículo 1: Brooks G. A. (2026). Molecular vehicles for therapeutic delivery of lactate in exercise and medicine. Sports medicine and health science8(3), 240–246. https://doi.org/10.1016/j.smhs.2026.03.005

Artículo 2: Azevedo, J. L., Tietz, E., Two-Feathers, T., Paull, J., & Chapman, K. (2007). Lactate, fructose and glucose oxidation profiles in sports drinks and the effect on exercise performance. PloS one2(9), e927. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0000927

Artículo 3: Péronnet, F., Burelle, Y., Massicotte, D., Lavoie, C., & Hillaire-Marcel, C. (1997). Respective oxidation of 13C-labeled lactate and glucose ingested simultaneously during exercise. Journal of applied physiology (Bethesda, Md. : 1985)82(2), 440–446. https://doi.org/10.1152/jappl.1997.82.2.440

Artículo 4: Morris D. (2012). Effects of oral lactate consumption on metabolism and exercise performance. Current sports medicine reports11(4), 185–188. https://doi.org/10.1249/JSR.0b013e31825da992

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